miércoles, 17 de octubre de 2012

Grandes campeones de la historia del deporte - Capítulo 3: Earl "The goat" Manigault


Muchos de los grandes deportistas profesionales que se retiran o fallecen, se convierten en un filón para las grandes multinacionales. Éstas adquieren sus derechos de imagen y los explotan con el fin amasar ingentes sumas de dinero. Para ello son capaces de adulterar a su antojo la realidad, creando iconos sociales a base de mentiras y exageraciones con la única intención de vender artículos de todo tipo. Solo unos pocos pasan a la historia sin necesidad de todo este circo. Solo los elegidos consiguen el respeto de la calle...Earl "The goat" Manigault,una historia real.
 

 Earl Manigault nació en el verano de 1944 en Charleston (Carolina del Sur). Al cumplir éste los cinco años, su madre emigra a New York con sus nueve hijos. Comparten vecindad con la comunidad negra afincada en la calle 99, donde sobreviven en una chabola de madera durante años, convivendo en un entorno de drogas, marginación y muerte debido a los enfrentamientos entre bandas y el caso omiso que hacían los gobernantes. En ese ambiente creció Manigault. Mientras, su madre se ausentaba por el trabajo la mayor parte del día a cambio de unos pocos dólares.
Transcurren tres años hasta que asiste como aficionado a su primer partido importante en la cancha del barrio, un duelo todavía recordado como uno de los mejores de la historia, donde Wilt Chamberlain y Connie Hawkins eran la principal atracción. Sin embargo es  Jackie Jackson quien hizo vibrar al público con cada uno de sus vuelos. Earl quedó marcado por ese jugador al que todo el mundo ovacionaba.
Al cumplir los trece años medía 1´65, estatura que compensaba con su gran salto. Por aquel entonces era capaz no solo de machacar el aro, sino de sobrepasarlo. Jugaba en el equipo del instituto Benjamin Franklin disputando la Public Athletic League, donde se convirtió en la estrella anotando una media de 24 puntos y 11 rebotes por partido, aunque pronto empezaría a coquetear con algo que había visto desde muy pequeño,las drogas.
Pasan cuatro años y "The goat" alterna el basket con la marihuana y las apuestas. Es capaz de anotar hasta 60 puntos en un partido, consiguiendo una media de 31 puntos y 13 rebotes. Su nombre va de boca en boca y las universidades se hacen eco. Más de cien se interesan por él, y unas setenta y cinco quieren hacerle firmar una beca...Indiana,Duke o North Carolina están entre ellas.


De entre todas elige la Jhonson C. University, aunque por poco tiempo (Seis meses), ya que Earl no estaba hecho de la pasta necesaria para ser entrenado por un coach que coartaba su libertad en la cancha...su sitio estaba en en los torneos callejeros.
Sin estudios de por medio, Manigault recorre todas las canchas de Harlem para ganarse la vida, llegando a disputar jornadas de más de veinte horas. Su impactante juego repleto de vuelos increibles hacen furor entre jugadores y aficionados. Un joven Julius Erving llegó a decirle entusiasmado..."¡Dios!Es verdad todo lo que había oído sobre ti"...Y es que de todos los que competían por aquellos tiempos en las calles de New York (Jackie Jackson, Connie Hawkins, Herman Knowings o el propio Julius Erving) "The goat" era el mejor. Era el rey.
Durante dos décadas disputó innumerables torneos, ganando la mayoría de ellos y siendo la atracción principal del juego.
Manigault fue perfeccionando con el tiempo el mate por el que más se le recuerda, el doble mate. Esta jugada que solo él era capaz de hacer (Nunca nadie lo ha repetido) se basa en el prodigioso salto que poseía, y consiste en machacar el aro primero con una mano y, con una velocidad de movimientos asombrosa, dar la vuelta en el aire para volver a machacar con la otra mano antes de pisar el suelo....y midiendo solo 1´85!

 Tristemente, las dificultades para subsistir y su cada vez mayor adicción a las drogas empezaron a pasarle factura. Su cuerpo y mente se iban deteriorando rapidamente por la heroína, y la necesidad de su dosis diaria le hicieron empezar a delinquir, llegando a pasar varios períodos en prisión.
 Finalmente, después de haber fallecido la mayoría de su familia, decide cambiar Harlem por la ciudad donde nació, con la intención de abandonar el mundo de las drogas y dar a sus dos hijos una vida alejada de ellas..."Yo no quería que mis hijos fuesen lo que estaba siendo su padre".
 Pasado un tiempo regresa a Harlem y funda una asociación para la ayuda de los niños más desfavorecidos, llegando a crear varias ligas para la enseñanza y disfrute de los jóvenes, todo a base de su propio trabajo...Quiso hacer por otros lo que para él ya era tarde. Lamentablemente sus problemas de corazón empeoraban con los años.
 En 1996, el director Eriq La Salle rindió tributo a su figura realizando una película para HBO. El día del estreno, fue la primera vez que Manigault entraba en un cine. A la salida de éste, dejó unas palabras para la posteridad..."Lo siento. Defraudé a miles de personas pero no soy nada falso. Hubo un tiempo en que di a la gente lo que querían que les diera. La película está ahi para que las generaciones de jóvenes no tengan que pasar nunca por el calvario que ha sido mi vida".

 Earl murió un año y medio después a la temprana edad de 53 años. Seguro hubiera sido un All-Star de la NBA. Un jugador franquicia con el que montar un imperio en torno a él, con la imagen de su salto impresa en unas zapatillas..."Air Manigault" ¿Les suena?.
 EARL "THE GOAT" MANIGAULT se escribe con mayúsculas, se lee con respeto, se pronuncia con jerga de la calle.


“Impresionaba a rivales y espectadores por igual. Fue el rey de su generación y un ídolo para las venideras”.

“Era un jugador extraordinario y gracias a los que le vimos jugar es y será siempre una leyenda para toda generación”.

“Los que éramos niños entonces mitificaremos eternamente a aquel maravilloso loco de la 98”.

Earl Manigault: “En todo Michael Jordan hay un Manigault oculto que puede despertar si algo falla. No se puede hacer todo bien. Alguien puede caerse. Pues bien, ése fui yo”.






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